Fauna Periodística XIV. Fueron periodistas

Cuenta la leyenda que una vez asistieron a ruedas de prensa; dicen que se sentaron en las incómodas y anónimas sillas de las redacciones, incluso hay quien afirma que antes de hacer del traje y la corbata su uniforme oficial, acudían a su puesto de trabajo como uno más, sin destacar, siendo un simple periodista. Se han visto fotos que lo atestiguan, textos que pasaron a mejor vida en las hemerotecas, vídeos que dejan entrever sus manos sosteniendo micrófonos antes de que asieran entre sus dedos a un puñado de plumillas a los que manejar. Cuentan que un día fueron periodistas.

 

Su agenda no la marcan los políticos, ni los actos institucionales (a no ser que sean de alta graduación), ni las grandes empresas. Su día a día está trufado de reuniones que a la postre marcarán el devenir de la empresa, del medio al que representan. Han dejado de ser periodistas para convertirse en meros mercaderes de información, de espacios en los periódicos, de horas en antena. Alrededor de una mesa dirimen cuestiones políticas y, sobre todo, económicas. Ya no trabajan para sacar noticias a la luz, las compran y las venden a precio de saldo, de entrevista o reportaje.

 

Subastan las portadas al mejor postor, aunque a veces la vocación que un día les hizo escoger esta profesión se les cuela sin remedio y, desastre, dan una noticia. Sin embargo, demasiado a menudo anteponen sus intereses personales, o los de “su empresa”, al deber de informar.

 

Tienen amigos en todos los charcos y se cuidan de que salgan guapos en la foto, que no se vierta ni una crítica, que no haya nigún listo que les plante una pregunta incómoda. Hay mil formas de contar una misma verdad y ellos prefieren la florida e inmaculada. Nada de mala prensa. Sólo para quienes se lo merezcan (o no).

 

Pero su talento vive de las rentas, de aquel buen juntaletras que destacaba, no por su olfato en el negocio, sino por su acierto en la redacción, por su buen hacer en lo periodístico. Y así es como su nombre sobrevive ligado a la fama de ser un periodista brillante, cuando lo cierto es que su pluma se ha emponzoñado con las (malas)artes del mercado.

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2 comentarios el “Fauna Periodística XIV. Fueron periodistas

  1. […] siquiera han sabido jugar bien sus cartas para convertirse en esos que un día fueron periodistas y que ahora son más trajes inertes con una agenda apretada. No, no han sabido moverse entre el […]

  2. […] medias hay una subcategoría (lo de sub- les viene al pelo). No han crecido lo suficiente y viven con el resquemor de lo que pudo haber sido y no fue. Es como […]

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